Nadie esperaba que un profesional del vending acabara transformando el sector del camping.
Pero Gerard Marín Ferrer tiene la costumbre de romper moldes.
Todo comenzó con una compra a nivel personal que despertó su interés por la madera. Desde ahí, dio un giro profesional completo: del mundo del vending a construir un proyecto empresarial en un sector tan exigente como el camping.
A través de la distribución de soluciones tipo “Safari” para campings, en apenas cuatro años ha construido una empresa capaz de aportar valor real en un mercado altamente competitivo, dándole varias vueltas de tuerca a los estándares establecidos.
Hoy trabaja de forma integral: exterior, fabricación de bungalows, desarrollo de mobiliario interior y creación de líneas de producto adaptadas a las necesidades específicas del sector.
Su nivel de exigencia es extremo, no solo en la fabricación sino especialmente en acabados y aplicación. Controla con precisión milimétrica cada detalle, incluyendo el más mínimo porcentaje de variación cromática en sus colores personalizados. Las terminaciones reflejan su visión: nada se deja al azar.
Gerard representa una mentalidad moderna donde técnica, diseño e industrialización se combinan con criterio.
Si buscas un perfil capaz de entender el proyecto desde la fabricación hasta el acabado final, estás ante un profesional que no deja nada al azar.
Porque en sectores exigentes, la diferencia está en los detalles.